Bike Support se ha convertido en el taller de bicicletas de confianza de muchos de los amantes de las bicis y todo lo que las rodea, y esta muy bien para tener un lugar localizado en Madrid, donde tengas la seguridad que profesionales expertos y apasionados del ciclismo se harán cargo de la reparación y mantenimiento de tu bicicleta, pero ¿qué pasa si en una de tus salidas se rompe tu cadena? ¿sabrías qué hacer?

Es una situación ante la que muchos no sabrían reaccionar, no solo los novatos en el mundo del ciclismo no sabrían poner solución a esta situación.

Ya sea por suciedad, por el uso, por la tensión y el esfuerzo que realiza o por descuidar su mantenimiento, las cadenas suelen ser el elemento de la bici que más se rompe. Si la cadena se rompe, nos quedamos sin propulsión.

Para los entendidos en la materia, si hablamos de la unión de eslabones rotos, con todo el cuidado, la precisión y maña que este trabajo requería, no le sonará a algo desconocido, pero tenemos que comunicarte que toda esta parafernalia ha pasado a formar parte de un tiempo lejano.

Gracias a un maravilloso invento para los amantes del ciclismo, la rotura de la cadena no supondrá un problema. Graba este nombre en tu mente: eslabón de cierre rápido.

Debemos tener en cuenta que podemos encontrar varios modelos de eslabones de cierre rápido que están clasificados según las velocidades que tenga la bici. Pasemos a la teoría que tendrás que llevar a la práctica.

Vamos a coger la cadena por la parte que se ha roto. Vamos a limpiar las diferentes piezas para que no se nos escurra o se atasque mientras que la estamos montando.

Utilizando el troncha cadenas vamos a quitar de nuestra cadena el eslabón que está roto y seguidamente, engancharemos el émbolo del eslabón de cierre rápido en los dos extremos de la cadena que quedan tras la rotura.

En los eslabones veremos, en cada extremo, unas piezas en forma de número ocho, pues bien, uniremos este punto con la parte más central, y cuándo lo tengamos encajado tensaremos la cadena con nuestras manos. Así conseguiremos que los eslabones se tensen.

Para comprobar que la reparación es correcta, y que la cadena no roza, podemos mover los pedales con las manos. Si todo está correcto, no lo dudes, ¡estás listo para reiniciar la marcha!